






En 1843 Don Pablo Muntadas Company adquirió el Monasterio de Piedra a través de una Subasta Pública

Cascada Trinidad
Años más tarde, su hijo Don Juan Federico convirtió la huerta del monasterio en un jardín paisajista y las dependencias conventuales en un Hotel. En 1867 construyó también una piscifactoría, pionera en España, de la que aún puede contemplarse algunas pesqueras originales.



Mirador de la Puerta Negra
La adquisición de la propiedad por la familia Muntadas, la transformación del monasterio en un Hotel y los nuevos usos turísticos que se dieron a las dependencias frenaron la degradación en la que se encontraban después de la desamortización de Mendizábal en 1835, y las han preservado y desarrollado hasta la actualidad.


Lago de los patos
El Parque Jardín Histórico del Monasterio de Piedra, está considerado como Bien de Interés Cultural. Ofrece un espectacular recorrido a través de una abundante naturaleza. Un paisaje sorprendente donde caminos y senderos cruzan cascadas, arroyos, lagos y grutas, a la sombra de árboles centenarios y una excepcional vegetación.

Cascada la Caprichosa y Baño de Diana





Lo que hace único este lugar es el río Piedra, que durante miles de años ha ido modelando la roca caliza. El agua rica en carbonato de calcio ha formado tobas calcáreas, cascadas, lagos, grutas, dando lugar a uno de los paisajes más singulares de Aragón, siendo la cascada de la Cola de Caballo, con más de 50 metros, la de mayor altura.





Gruta Iris

Cascada Cola de Caballo
Aunque se encuentra en una comarca relativamente seca, el río crea un microclima muy húmedo que favorece una vegetación exuberante. Es frecuente encontrar, tilos, chopos, fresnos, arces, sauces, helechos, musgos y plantas propias de ambientes húmedos. También puede verse y oírse diferentes tipos de aves como el petirrojo, carboneros, martín pescador, mirlo acuático, etc.

Lago del Espejo


Lago del Espejo y Petirrojo
Unos senderos debidamente señalizados conducen por todo el parque, a lo largo de unos 5 km, a todos los sitios de interés del mismo.




Finalizando el recorrido y tomando el camino de regreso al Hotel Monasterio
Textos recogidos de diferentes fuentes
Fotografía: Xoandi
Puente de Piedra o de San Roque y río Matarraña



Las Bardenas Reales es un espectacular paraje semidesértico que se encuentra en el sureste de Navarra, España. Destaca tanto por su particularidad geológica, como por su extraordinaria biodiversidad y su valor histórico y cultural

El espacio abarca unas 42.000 hectáreas y está formado en su mayor parte por suelos de arcillas, yesos y areniscas que, después de millones de años de erosión, han formado barrancos, mesetas tabulares y montículos aislados llamados cabezos, como Castildetierra, su imagen más conocida


El paisaje recuerda a escenarios lunares, con zonas áridas de gran belleza, y ha sido elegido como localización en muchas producciones audiovisuales

Las Bardenas Reales representan uno de los paisajes más insólitos y emblemáticos de España, donde la naturaleza extrema, la tradición histórica y el valor ecológico conviven en equilibrio, ofreciendo infinidad de posibilidades tanto para visitantes como para estudiosos




Monumento al pastor de las Bardenas Reales Cabezo denominado Castildetierra

La vegetación es escasa, predominan los sisallares, espartales, matorrales y saladares. La fauna alberga especies de climas áridos, águilas, búhos, buitres, zorros, gatos monteses, reptiles y algunos anfibios


Barranco de las Cortinas. Se trata de un barranco no muy profundo, de no más de diez metros, con una extensión total de unos cinco kilómetros

Las Bardenas Reales ostentan la doble protección de Parque Natural (desde 1999) y Reserva de la Biosfera por la UNESCO (desde 2000)

Cabezo de Castildetierra: Probablemente es el lugar más representativo del parque, su forma de chimenea de hadas lo convierte en protagonista de innumerables fotografías, especialmente con la luz dorada de la tarde. Información obtenida parcialmente por IA

En la población de Comillas, Máximo Díaz de Quijano, encargó a Gaudí el diseño de la Villa Quijano, hoy conocida como El Capricho de Gaudí. Díaz de Quijano era un indiano que hizo su fortuna en Cuba como abogado del Marqués de Comillas


Joven burgués, pianista, escritor, periodista, amante de la botánica y de los adornos exóticos. Estos aspectos los reflejó Gaudí en un edificio de 720 m2 que fue construido entre 1883 y 1885.




Las estancias están organizadas para aprovechar la luz solar según la hora del día


El Capricho es uno de las pocas obras que Gaudí construyó fuera de Cataluña junto con la Casa Botines en León y el Palacio de Astorga


El invernadero o jardín de invierno era una parte fundamental del funcionamiento del edificio ya que distribuía la luz y al mismo tiempo regulaba la temperatura

El girasol no es unicamente un elemento de decoración sino que da sentido al edificio porque está construido para seguir el sol y captar su luz

El Capricho está rodeado por unos originales jardines de más de 2500 m2, diseñados también por Gaudí, que incluyen una gruta artificial y un parterre en forma de herradura

Lamentablemente Díaz de Quijano no pudo disfrutar mucho de su villa ya que falleció en 1885. Posteriormente la villa alternó diversos usos cayendo en abandono. Declarada Bien de Interés Cultural en 1969. Restaurada y convertida en restaurante en 1988 y finalmente inaugurada como museo en 2009. (Wikipedia y otros)
