



La Laguna de Gallocanta es una de las lagunas salinas más grandes de España. Se encuentra en la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. Está situada en la comarca de Campo de Daroca, cerca de la localidad de Gallocanta. Abarca una extensión de 1924 hectáreas, sus dimensiones
son notables, 7,5 Kms. de longitud por 2,5 kms. de anchura

Es un importante humedal que alberga una gran diversidad de flora y fauna y especialmente conocida por ser un lugar de descanso y alimentación para aves migratorias, como los flamencos y las grullas. Se han contabilizado hasta 220 especies de aves diferentes


Pero sin duda, las grullas son uno de los elementos vivos más distintivos de la laguna. Especie que todos los años recala en estas tierras durante el transcurso de sus viajes migratorios. La gran mayoría de la población europea que se desplaza en la ruta occidental utiliza Gallocanta como área de descanso. Se han contabilizado hasta más de 111.100 ejemplares en una sola jornada ( 17/02/2022)..

Durante el otoño y la primavera, miles de grullas se detienen en la laguna, convirtiéndose en un destino apreciado por observadores y fotógrafos de aves.



Al ser una laguna salina y tener un alto contenido de sal, influye en el tipo de vida que puede prosperar en ella. Además de la observación de aves, la zona es ideal para el senderismo y los amantes de la naturaleza

La Laguna de Gallocanta está protegida por su importancia ecológica y forma parte de la Red Natura 2000

El Centro de Interpretación de la Laguna de Gallocanta es el centro oficial de referencia para descubrir esta fascinante Reserva Natural Dirigida. Este espacio se encuentra situado en la carretera que une los pueblos de Tornos y Bello. Fácilmente reconocible, se ubica en una casa de piedra con un mirador excepcional a la laguna

Información más completa se puede encontrar en las webs de la laguna de Gallocanta.



Un peculiar y espectacular pueblo de la provincia de Albacete que fue declarado conjunto Histórico Artístico en 1982 y que merece una visita por su característica ubicación en la ladera de una roca.

Por ella se van encaramando las calles en una larga y continua subida hasta llegar a un castillo de origen árabe que data del siglo XI aunque pocos restos de su origen se pueden identificar ya.

Partiendo de la parte más baja del pueblo y cruzando el río Júcar por un puente romano que data del siglo XVIII, empiezas la subida por las estrechas y empinadas callejas hasta llegar al Castillo.



Las casas de arquitectura popular están excavadas en la montaña y se adaptan al terreno de forma natural.

Durante el recorrido se encuentra la iglesia de San Andrés, construida entre los siglos XVI y XVIII, un museo del cine y las cuevas horadadas en la montaña.



La más visitada es la Cueva del Diablo, que atraviesa la peña de lado a lado. Un curioso «museo» de objetos, fotografías, aparatos de todo tipo que han ido almacenando en un sinfín de estancias.








Por todo el conjunto es recomendable una visita a Alcalá del Júcar.

Valle de Pineta (Pirineo Aragones)




